<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Cristiano Hoy &#187; Salvacion</title>
	<atom:link href="http://www.cristianohoy.org/etiquetas/salvacion/feed" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.cristianohoy.org</link>
	<description>Mucho Material Para el Cristiano</description>
	<lastBuildDate>Thu, 12 Jan 2012 14:59:23 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.0.1</generator>
		<item>
		<title>¿Un problema para la Sola fide en Romanos 10:10?</title>
		<link>http://www.cristianohoy.org/blog/%c2%bfun-problema-para-la-sola-fide-en-romanos-1010.html</link>
		<comments>http://www.cristianohoy.org/blog/%c2%bfun-problema-para-la-sola-fide-en-romanos-1010.html#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 31 Jul 2010 01:01:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pablo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Teología]]></category>
		<category><![CDATA[confesar]]></category>
		<category><![CDATA[fe]]></category>
		<category><![CDATA[Salvacion]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.cristianohoy.org/?p=1136</guid>
		<description><![CDATA[...Sin embargo, los que amamos la Palabra de Dios, y creemos que la Teología Reformada de Justificación por Fe sola es absolutamente bíblica, nos hayamos en un dilema. En este contexto, ¿qué lugar tiene la confesión? Normalmente, decidimos escaparnos del problema diciendo que, esa es sólo la evidencia de que ya fuimos salvos. Siempre me oculté bajo esa interpretación. Pero leo el pasaje, y no parece decir eso. ¿Qué hacer?...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Romanos 10:10: “<em><strong>Porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación</strong></em><strong>“</strong></strong></p>
<p>Si, todos sabemos que este versículo ha sido utilizado para cosas que no tienen absolutamente nada que ver con la intención del apóstol. Creo que no hace falta explicar que este versículo para nada autoriza la práctica de la iglesia evangélica promedio de recitar una &#8220;oración del pecador&#8221; para ser salvo; siendo que, en el mismo texto, la confesión no es apuntada hacia Dios en primer lugar, y en segundo lugar, se nos dá el contenido de dicha confesión: &#8220;Jesús es el Señor&#8221;. Punto.</p>
<p>Sin embargo, los que amamos la Palabra de Dios, y creemos que la Teología Reformada de Justificación por Fe sola es absolutamente bíblica, nos hayamos en un dilema. En este contexto, ¿qué lugar tiene la confesión? Normalmente, decidimos escaparnos del problema diciendo que, esa es sólo la evidencia de que ya fuimos salvos. Siempre me oculté bajo esa interpretación. Pero leo el pasaje, y no parece decir eso. ¿Qué hacer? ¿Se halla comprometida la justificación por fe SOLA? Quiero compartir, por medio de este muy breve comentario, cuál creo que es la interpretación correcta; respetando las doctrinas de la Biblia- especialmente, aquella de la justificación a través de la fe sola-, pero también siendo fieles y sinceros al texto.<span id="more-1136"></span></p>
<p>- El apóstol, hablando de su corazón que arde por la salvación de Israel, va a decirnos cuál es el punto principal de su problema: que ellos han procurado establecer su justicia propia por la ley, ignorando la justicia “que es por fe”, presentada por Dios en su propia ley. Entonces, hace una gran diferencia:</p>
<p>A. “La justicia que es por la ley de Moisés”=  &#8221;<strong>El que haga estas cosas, vivirá por ellas” </strong></p>
<p><strong> &#8230;en oposición a&#8230; </strong></p>
<p>B. “La justicia que es por la FE” dice: <strong>= “Cree con tu corazón&#8230;, y confiesa con tu boca”</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>Ahora bien, </strong>si seguimos la línea del argumento, entonces nos encontramos con que, la justicia que es por la fe, implican 2 &#8220;cosas&#8221; o aún &#8220;requisitos&#8221;: a saber,  “creer con el corazón” y el “confesarle como Señor con la boca”, debemos caer en 1 de 3 conclusiones; a saber,</p>
<ol>
<li><strong>a. </strong><strong>Que el “creer con el corazón” <span style="text-decoration: underline;">es </span>la definición de “FE”; y, entonces, a la “fe” le debemos agregar una confesión. </strong></li>
<li><strong>b. </strong><strong>Que el “creer con el corazón”, es el único verdadero requisito; sin embargo, la prueba será si lo confieso con mi boca. </strong></li>
<li><strong>c. </strong><strong>Que el “creer con el corazón” <span style="text-decoration: underline;">y </span>“confesarle como Señor”, <span style="text-decoration: underline;">son 2 componentes de la FE que salva. </span></strong></li>
</ol>
<p>Tenemos problemas con 2 de las 3 opiniones; pues veremos:</p>
<p><strong>Problemas con la opción A</strong>: Si a la fe, le debemos agregar una confesión, entonces tiramos abajo todo el argumento de la “Justificación por Fe Sola” de Pablo, en Romanos 3-5</p>
<p><strong>Problemas con la opción B</strong>: Esta opción parece muy tentadora; sin embargo, no estamos respetando lo que verdaderamente dice el pasaje. Aquí, si bien el “confesar” se lo pone necesariamente como lo que toma lugar <strong>luego </strong>de lo que ocurre en el corazón (creer), también es propuesto como parte del requisito para ser salvo; y <span style="text-decoration: underline;">no simplemente como una prueba de que “ya fui salvo”.</span></p>
<p><span style="text-decoration: underline;"> </span></p>
<p>Entonces, sólo nos queda 1 opción; y creo que es la correcta:</p>
<p><strong>El creer con el corazón + confesarlo como “Señor” = FE.</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>Y eso lo deducimos, por 2 cosas:</p>
<ol>
<li><strong>a. </strong>por el testimonio de todas las Escrituras, de que la salvación es sólo por FE (Ef.2:8)</li>
<li><strong>b. </strong>Porque, de otra manera, se pierde el sentido de las mismas palabras del apóstol, siendo que ambos requisitos (creer con el corazón y confesarlo), están subordinados a la cláusula “la justicia que es <span style="text-decoration: underline;">por la fe”. </span></li>
</ol>
<p>Antes de que pienses que esto no tiene sentido, continúa leyendo un poco más y se hará más claro. Esta es mi premisa: <strong>Lo que parece que el apóstol quiere hacer, es cavar profundo en el mensaje apostólico de salvación por fe, y describir, por medio de 2 requisitos, aquella fe que salva</strong>. Aparentemente, la Fe es una moneda de 2 caras, en la cual se presentan:</p>
<p><strong>a. El aspecto Pasivo de la fe. </strong>El cual es el “fundamento” de dicha fe; que es, en las palabras de nuestro pasaje, “creer con el corazón que Cristo resucitó de entre los muertos”. En este sentido, este aspecto todavía no nos introduce la idea de un compromiso con dicha verdad, sino el asentimiento intelectual y verdadero, en la Persona y Obra de Jesucristo. Si, lo intelectual no lo es <em>todo. </em>Pero si es <em>algo, </em>y necesario. Debemos tener en cuenta que, debe haber un recibimiento de la verdad como para luego comprometerse con ella; no sea que el pecador se halle abrazando un enunciado que no está decidido a aceptar completamente. Es decir, si el pecador se compromete con un evangelio que no sea salvación por gracia sola y através de la fe sola, en Cristo solo, se le debe hacer la misma pregunta que le hizo el seguro general asirio al rey Ezequías: ¿qué es esta confianza en que te apoyas? [<strong>nota: </strong>si bien sabemos que cuando la Biblia habla de “creer”, es mucho más que un mero asentamiento intelectual de las verdades del evangelio, en este caso, le hacemos énfasis aquí porque el apóstol está dividiendo el contenido de la “fe que predicamos” en dos; y es completado en el próximo aspecto].</p>
<p><strong>b. El aspecto Activo de la fe. </strong>El cual, siendo construido <span style="text-decoration: underline;">sobre</span> la anterior base, consiste en la Valiente Confesión de que Cristo es el Señor. En este sentido, este aspecto implicaba un total compromiso con la verdad aceptada, declarando con seguridad que ni la muerte misma lo haría desertar. En aquel tiempo, el emperador era el <em>Kyrios; </em>de manera que, tanto para judíos como para gentiles, la Confesión Verbal de “¡<em>Jesucristo es nuestro Kyrios!” </em>implicaba un compromiso con él de por vida. Y dicho compromiso había de ser pronunciado audiblemente para ser salvo; pues, una mera “creencia” en los hechos del evangelio en el corazón, no llevada a un nivel de compromiso radical, <strong>no brindaba salvación; </strong>pues, no era una Fe Completa ni Verdadera. Uno puede pensar, “Pero, ¿no era posible comprometerse con Cristo como Señor en el corazón? ¿Por qué la necesidad de Confesarlo con la boca para ser salvo? Y a esto respondemos, <strong><span style="text-decoration: underline;">que la Confesión verbal en ese tiempo, era la máxima Expresión de Compromiso Total- </span>y nada menos que eso, es demandado si alguien ha de ser salvo. </strong>Y esto no sonaba extraño para nadie que hubiera estado en los tiempos de Cristo, ya que ese es el mismo mensaje que él mismo se la pasó predicando, Jn. 8:31,32. Esto es muy importante. ¿Listo? Ahí vá: <strong><span style="font-weight: normal;">El enfoque que Pablo quiere dar, es en </span></strong><em>qué es lo que se está confesando, </em>más que el acto mismo de confesar. Lo que toma lugar en el momento de la confesión- como recién explicamos, un compromiso total- es lo que el apóstol quiere proponer como necesario, y no que nos enredemos en problemas que él ni se hace cargo de aclarar (si el acto de confesar con la boca es un &#8220;bien o acto que sumo a la fe&#8221;,  ¡que iría en contra de toda su teología y sería absurdo, siendo que quiere explicarnos la justicia que viene por la fe!!!)</p>
<p>Si nos preguntamos, ¿por qué el <em>confesar con la boca a Jesús como Señor </em><span style="text-decoration: underline;">no</span> es nombrado como parte del requisito para ser salvo en otra parte de la Biblia? Bueno, sencillamente, porque el <em>poder </em>no está en la confesión misma <em>per se. </em>Espero haber sido claro.</p>
<p>¿<span style="text-decoration: underline;">Entiende el mundo hoy lo que este pasaje verdaderamente implica</span>?- Absolutamente ¡NO! Hoy no tenemos un Emperador que demande adoración como en esos tiempos; por lo cual, hoy en día cualquiera dice “Jesús es el Señor”, y eso no cuesta nada. Si queremos serle fiel al texto, vamos a tener que explicar el significado de la demanda descrita aquí por Pablo. Hoy en día, si queremos serle fiel al texto, debemos predicar un evangelio que demande una consagración total, como aquello que apuntaba la confesión. Quizá, en los tiempos de gran persecución próxima, la Iglesia predicará este texto de una manera literal, y será comprendido; pues, según la profecía Bíblica, el Anticristo demandará la adoración de todos los vivos. ¡Que el Señor nos dé la gracia para serle fieles hasta el fin!</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.cristianohoy.org/blog/%c2%bfun-problema-para-la-sola-fide-en-romanos-1010.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Testimonio de Rapero</title>
		<link>http://www.cristianohoy.org/documentales/testimonio-de-rapero.html</link>
		<comments>http://www.cristianohoy.org/documentales/testimonio-de-rapero.html#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 22 Jun 2010 04:15:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Cristiano Hoy</dc:creator>
				<category><![CDATA[Documentales]]></category>
		<category><![CDATA[Salvacion]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.cristianohoy.org/?p=973</guid>
		<description><![CDATA[[See post to watch Flash video]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[[See post to watch Flash video]
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.cristianohoy.org/documentales/testimonio-de-rapero.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
<enclosure url="http://blip.tv/file/get/Cristianohoy-TestimonioRapero678.flv" length="51296230" type="video/x-flv" />
		</item>
		<item>
		<title>La Doctrina Perdida de la Regeneración</title>
		<link>http://www.cristianohoy.org/documentales/la-doctrina-perdida-de-la-regeneracion.html</link>
		<comments>http://www.cristianohoy.org/documentales/la-doctrina-perdida-de-la-regeneracion.html#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 18 May 2010 02:42:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Cristiano Hoy</dc:creator>
				<category><![CDATA[Documentales]]></category>
		<category><![CDATA[Evangelio]]></category>
		<category><![CDATA[Salvacion]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.cristianohoy.org/?p=923</guid>
		<description><![CDATA[[See post to watch Flash video]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[[See post to watch Flash video]
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.cristianohoy.org/documentales/la-doctrina-perdida-de-la-regeneracion.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>9</slash:comments>
<enclosure url="http://blip.tv/file/get/Cristianohoy-LaDoctrinaPerdidaDeLaRegeneracin884.flv" length="57327144" type="video/x-flv" />
		</item>
		<item>
		<title>Todo por Nada: La Gracia Soberana de Dios en la Salvación. Interpretación y Exposición de Efesios 2:8-10 (Parte Nº1)</title>
		<link>http://www.cristianohoy.org/blog/todo-por-nada-la-gracia-soberana-de-dios-en-la-salvacion-interpretacion-y-exposicion-de-efesios-28-10-parte-n1.html</link>
		<comments>http://www.cristianohoy.org/blog/todo-por-nada-la-gracia-soberana-de-dios-en-la-salvacion-interpretacion-y-exposicion-de-efesios-28-10-parte-n1.html#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 17 Feb 2010 02:45:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Cristiano Hoy</dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrinas de la Gracia]]></category>
		<category><![CDATA[Salvacion]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.cristianohoy.org/?p=798</guid>
		<description><![CDATA[Efesios 2:8-10 es uno de los pasajes clave para entender la doctrina de la salvación por Gracia. Es un pasaje breve y bastante claro que sumariza y concluye lo que Pablo viene diciendo desde el vs. 1 de este capítulo, y no deja de ser impresionante como Pablo, de manera magistral y en tan pocas [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;">
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Efesios 2:8-10 es uno de los pasajes clave para entender la doctrina de la salvación por Gracia. Es un pasaje breve y bastante claro que sumariza y concluye lo que Pablo viene diciendo desde el vs. 1 de este capítulo, y no deja de ser impresionante como Pablo, de manera magistral y en tan pocas frases, implica varias doctrinas importantes de la fe Cristiana. Solo por nombrar algunas, podemos decir que este pasaje implica la doctrina de la Soberanía de Dios, de la Gracia de Dios, de la inhabilidad del hombre, del don de la fe, del lugar de las obras en la Justificación y en la Santificación entre otras, cada una de ellas unida a la otra de manera sólida, coherente e inseparable.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Este pasaje enfatiza específicamente la obra de Dios en el hombre, es decir, la forma en que Dios salva al hombre, así como la causa de esta salvación, entre otras cosas. Debido a esto, esta interpretación y exposición será dividida en capítulos, a fin de ganar en orden, coherencia e información.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Antes de seguir, leamos el pasaje completo; luego, pasaremos a su interpretación y exposición:</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.” Efesios 2:8-10</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Efesios 2:8-10</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">1.- Debido a que el tema central de este pasaje es la Gracia de Dios para con el hombre pecador, y debido a que el Apóstol comienza hablando de la Gracia en la salvación, entonces lo más coherente es que definamos este término tan importante para nosotros a fin de entender plenamente el pasaje y, de paso, corregir cualquier error con respecto a este.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">La expresión griega que es traducida en Efesios 2:8 “por Gracia” es τη χαριτι [tê chariti], la cual proviene de la palabra χαρις [charis], que no solamente es traducida al español como Gracia, sino también como favor y generosidad. La RAE define Gracia como ‘Don o favor que se hace sin merecimiento particular; concesión gratuita‘ (aquí). Entonces, podemos concluir que Gracia es conceder a alguien un don o favor de manera gratuita e incondicional, es decir, sin tomar en cuenta mérito o condición alguna en el receptor. La única causa de la Gracia es la voluntad del dador de conceder su favor al receptor.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Entonces, trasladando lo anterior esto a nuestro pasaje, podemos concluir que la Gracia de Dios es la libre e incondicional disposición de la voluntad soberana de Dios, fundamentada en Su amor, de otorgar Su favor al pecador elegido, sin tomar en cuenta su condición. Un pasaje que ejemplifica esto es Romanos 5:6-8, el cual dice lo siguiente:</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">“Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Romanos 5:6-8</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">En este pasaje se nos presenta claramente la incondicionalidad de la Gracia de Dios, Quién nos concede Su favor aún cuando nosotros, debido a que somos pecadores, no lo merecemos ni tenemos nada que dar a cambio de lo que se nos otorga (Tito 3:3-7). El preámbulo a Efesios 2:8-10  (vs. 1-7) nos habla sobre esto, primero describiendo nuestro estado miserable sin Dios, luego mencionando los beneficios y describiendo la obra de Gracia que Dios otorga al pecador elegido. Notable es que en ningún lugar de aquella descripción se menciona al hombre obrando o mereciendo la Gracia, sino que es Dios solo Quién hace la obra completa.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Algunos de los pasajes que implican características de la Gracia son Romanos 9:15-16, de donde podemos deducir que ésta es libre y particular, pues depende de la voluntad de Dios y va dirigida al individuo elegido:</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">“Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.”</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Romanos 9:15-16</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Isaías 43:25 que implica, nuevamente, que la Gracia es incondicional con referencia a nosotros mismos, que carecemos de mérito alguno:</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">“Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.”</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Isaías 43:25</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Y Romanos 3:21-24, que nos informa que la Gracia es, aunque suene redundante, gratuita:</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">“Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Romanos 6:23</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Una de las cosas que hemos de entender sobre la Gracia de Dios es que ésta es un atributo de Dios, no de las cosas que Dios nos da. El único sentido en que la palabra Gracia califica estas cosas tiene que ver con la gratuidad de éstas, pero aun esto apunta a Aquel que gratuitamente nos otorga estos beneficios.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Entender esto nos ayuda a conservar la consistencia de las Escrituras, pues Dios solamente otorga Su Gracia a Sus elegidos, no a los reprobos. Con esto quiero decir que no existe tal cosa como la Gracia Común, doctrina que enseña que Dios otorga Su Gracia en cierto sentido también a los no elegidos. Confieso que hace un tiempo atrás creía en esta doctrina, pero ahora entiendo los problemas de inconsistencia que ocasiona y su carencia de base en las Escrituras.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">El Salmo 73:18 nos informa en que sentido debemos entender aquellos supuestos beneficios que Dios otorga a los no elegidos:</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">“Ciertamente los has puesto en deslizaderos; En asolamientos los harás caer.”</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Salmo 73:18</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">En este Salmo (léanlo completo), el salmista casi resbala debido a que sentía envidia de la prosperidad de los impíos, quienes sin temer a Dios e incluso desafiándole abiertamente viven sus vidas en relajo y sin sobresaltos; mas luego el salmista, después de luchar internamente con esto, entendió que Dios no les concede estos beneficios por Gracia, sino que al final de sus vidas les cobrará estos beneficios que les otorgó, debido a que no quisieron agradecerle ni acercarse a Él (Romanos 1:21), de manera que los beneficios que debieran llevarles a Dios los alejan de Él, convirtiéndose estos “en deslizaderos”.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Un ejemplo de esto es el mismo Evangelio, que debiendo ser una buena noticia para el hombre pecador es rechazado impíamente por los incrédulos. Tienen el beneficio de escuchar el mensaje de liberación y reconciliación de Dios, pero en vez de recibirlo con alegría lo repudian (1 Corintios 1:18). Sin embargo, aun en esto Dios es glorificado, como Pablo mismo lo expresa:</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">“Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento. Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden; a éstos ciertamente olor de muerte para muerte, y a aquéllos olor de vida para vida. Y para estas cosas, ¿quién es suficiente?”</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">2 Corintios 2:14-16</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">En conclusión, la Gracia de Dios es la disposición de Su voluntad de favorecer incondicionalmente al pecador elegido. A su vez, la Gracia es un atributo de Dios, no de lo que Dios otorga, pues Dios solo otorga Su Gracia a los elegidos, mientras que los beneficios que reciben los no elegidos finalmente testificarán en contra de ellos en el día del Juicio. Hemos de recordar que al estar éstos no elegidos bajo la Ley, entonces deben merecer estos beneficios (Gálatas 3:12). Es por esto que los beneficios que Dios da a los no elegidos simplemente aumentan la ira de Dios contra ellos, debido a la rebelión de estos y su negativa de agradecer a Dios y glorificarle.</div>
<p style="text-align: justify;">El siguiente estudio acerca de la salvación es extraído de el <a href="http://kimeradrummeradoraasudios.wordpress.com" target="_blank">blog de un amigo y hermano: Claudio Gonzáles</a>, el estudio consta de 7 partes en donde el autor va explicando de una manera clara y ordenada Efesios 2:8-10. Esperando sea de bendición para aclarar algunas dudas y para quienes no tienen maestros adecuados en sus iglesia y anhelan con todo el corazón aprender más de la obra maravillosa de la Salvación. Bueno adelante pueden leer y que el Señor en su gracia infinita los bendiga y les llene cada día más de entendimiento.<span id="more-798"></span></p>
<p style="text-align: justify;">Efesios 2:8-10 es uno de los pasajes clave para entender la doctrina de la salvación por Gracia. Es un pasaje breve y bastante claro que sumariza y concluye lo que Pablo viene diciendo desde el vs. 1 de este capítulo, y no deja de ser impresionante como Pablo, de manera magistral y en tan pocas frases, implica varias doctrinas importantes de la fe Cristiana. Solo por nombrar algunas, podemos decir que este pasaje implica la doctrina de la Soberanía de Dios, de la Gracia de Dios, de la inhabilidad del hombre, del don de la fe, del lugar de las obras en la Justificación y en la Santificación entre otras, cada una de ellas unida a la otra de manera sólida, coherente e inseparable.</p>
<p style="text-align: justify;">Este pasaje enfatiza específicamente la obra de Dios en el hombre, es decir, la forma en que Dios salva al hombre, así como la causa de esta salvación, entre otras cosas. Debido a esto, esta interpretación y exposición será dividida en capítulos, a fin de ganar en orden, coherencia e información.</p>
<p style="text-align: justify;">Antes de seguir, leamos el pasaje completo; luego, pasaremos a su interpretación y exposición:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.” </strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Efesios 2:8-10</strong></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>1.-</strong> Debido a que el tema central de este pasaje es la Gracia de Dios para con el hombre pecador, y debido a que el Apóstol comienza hablando de la Gracia en la salvación, entonces lo más coherente es que definamos este término tan importante para nosotros a fin de entender plenamente el pasaje y, de paso, corregir cualquier error con respecto a este.</p>
<p style="text-align: justify;">La expresión griega que es traducida en <strong>Efesios 2:8 “por Gracia” es τη χαριτι [tê chariti]</strong>, la cual proviene de la palabra <strong>χαρις [charis]</strong>, que no solamente es traducida al español como Gracia, sino también como favor y generosidad. La <strong>RAE </strong>define Gracia como <strong>‘Don o favor que se hace sin merecimiento particular; concesión gratuita‘</strong> (<a href="http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&amp;LEMA=gracia" target="_blank">aquí</a>). Entonces, podemos concluir que Gracia es conceder a alguien un don o favor de manera gratuita e incondicional, es decir, sin tomar en cuenta mérito o condición alguna en el receptor. La única causa de la Gracia es la voluntad del dador de conceder su favor al receptor.</p>
<p style="text-align: justify;">Entonces, trasladando lo anterior esto a nuestro pasaje, podemos concluir que <strong>la Gracia de Dios es la libre e incondicional disposición de la voluntad soberana de Dios, fundamentada en Su amor, de otorgar Su favor al pecador elegido, sin tomar en cuenta su condición</strong>. Un pasaje que ejemplifica esto es <strong>Romanos 5:6-8</strong>, el cual dice lo siguiente:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>“Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Romanos 5:6-8</strong></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">En este pasaje se nos presenta claramente la incondicionalidad de la Gracia de Dios, Quién nos concede Su favor aún cuando nosotros, debido a que somos pecadores, no lo merecemos ni tenemos nada que dar a cambio de lo que se nos otorga (<strong>Tito 3:3-7</strong>). El preámbulo a <strong>Efesios 2:8-10  (vs. 1-7)</strong> nos habla sobre esto, primero describiendo nuestro estado miserable sin Dios, luego mencionando los beneficios y describiendo la obra de Gracia que Dios otorga al pecador elegido. Notable es que en ningún lugar de aquella descripción se menciona al hombre obrando o mereciendo la Gracia, sino que es Dios solo Quién hace la obra completa.</p>
<p style="text-align: justify;">Algunos de los pasajes que implican <strong>características de la Gracia</strong> son <strong>Romanos 9:15-16</strong>, de donde podemos deducir que ésta es <strong>libre y particular</strong>, pues depende de la voluntad de Dios y va dirigida al individuo elegido:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>“Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.”</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Romanos 9:15-16</strong></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>Isaías 43:25</strong> que implica, nuevamente, que <strong>la Gracia es incondicional</strong> con referencia a nosotros mismos, que carecemos de mérito alguno:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>“Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.”</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Isaías 43:25</strong></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Y <strong>Romanos 3:21-24</strong>, que nos informa que la Gracia es, aunque suene redundante, gratuita:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>“Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Romanos 6:23</strong></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Una de las cosas que hemos de entender sobre la Gracia de Dios es que ésta es un atributo de Dios, <strong>no de las cosas que Dios nos da</strong>. El único sentido en que la palabra Gracia califica estas cosas tiene que ver con la gratuidad de éstas, pero aun esto apunta a Aquel que gratuitamente nos otorga estos beneficios.</p>
<p style="text-align: justify;">Entender esto nos ayuda a conservar la consistencia de las Escrituras, pues Dios solamente otorga Su Gracia a Sus elegidos, no a los reprobos. Con esto quiero decir que <strong>no existe tal cosa como la </strong><a href="http://sujetosalaroca.org/2009/08/02/la-doctrina-antibiblica-de-la-gracia-preveniente/" target="_blank"><strong>Gracia Preveniente</strong></a><strong>,</strong> doctrina que enseña que Dios otorga Su Gracia en cierto sentido también a los no elegidos. Confieso que hace un tiempo atrás creía en esta doctrina, pero ahora entiendo los problemas de inconsistencia que ocasiona y su carencia de base en las Escrituras.</p>
<p style="text-align: justify;">El <strong>Salmo 73:18</strong> nos informa en que sentido debemos entender aquellos supuestos beneficios que Dios otorga a los no elegidos:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>“Ciertamente los has puesto en deslizaderos; En asolamientos los harás caer.”</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Salmo 73:18</strong></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">En este Salmo (léanlo completo), el salmista casi resbala debido a que sentía envidia de la prosperidad de los impíos, quienes sin temer a Dios e incluso desafiándole abiertamente viven sus vidas en relajo y sin sobresaltos; mas luego el salmista, después de luchar internamente con esto, entendió que Dios no les concede estos beneficios por Gracia, sino que al final de sus vidas les cobrará estos beneficios que les otorgó, debido a que no quisieron agradecerle ni acercarse a Él (<strong>Romanos 1:21</strong>), de manera que los beneficios que debieran llevarles a Dios los alejan de Él, convirtiéndose estos “<strong>en deslizaderos</strong>”.</p>
<p style="text-align: justify;">Un ejemplo de esto es el mismo Evangelio, que debiendo ser una buena noticia para el hombre pecador es rechazado impíamente por los incrédulos. Tienen el beneficio de escuchar el mensaje de liberación y reconciliación de Dios, pero en vez de recibirlo con alegría lo repudian (<strong>1 Corintios 1:18</strong>). Sin embargo, aun en esto Dios es glorificado, como Pablo mismo lo expresa:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><strong>“Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento. Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden; a éstos ciertamente olor de muerte para muerte, y a aquéllos olor de vida para vida. Y para estas cosas, ¿quién es suficiente?”</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>2 Corintios 2:14-16</strong></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">En conclusión, la Gracia de Dios es la disposición de Su voluntad de favorecer incondicionalmente al pecador elegido. A su vez, la Gracia es un atributo de Dios, no de lo que Dios otorga, pues Dios solo otorga Su Gracia a los elegidos, mientras que los beneficios que reciben los no elegidos finalmente testificarán en contra de ellos en el día del Juicio. Hemos de recordar que al estar éstos no elegidos bajo la Ley, entonces deben merecer estos beneficios (<strong>Gálatas 3:12</strong>). Es por esto que los beneficios que Dios da a los no elegidos simplemente aumentan la ira de Dios contra ellos, debido a la rebelión de estos y su negativa de agradecer a Dios y glorificarle.</p>
<p style="text-align: justify;">Ver:</p>
<ul>
<li><a href="http://kimeradrummeradoraasudios.wordpress.com/2009/05/29/todo-por-nada-la-gracia-soberana-de-dios-en-la-salvacion-interpretacion-y-exposicion-de-efesios-28-10-parte-n%c2%ba1/">Parte 1</a></li>
<li><a href="http://kimeradrummeradoraasudios.wordpress.com/2009/05/31/todo-por-nada-la-gracia-soberana-de-dios-en-la-salvacion-interpretacion-y-exposicion-de-efesios-28-10-parte-n%c2%ba2/">Parte 2</a></li>
<li><a href="http://kimeradrummeradoraasudios.wordpress.com/2009/06/06/todo-por-nada-la-gracia-soberana-de-dios-en-la-salvacion-interpretacion-y-exposicion-de-efesios-28-10-parte-n%c2%ba3/">Parte 3</a></li>
<li><a href="http://kimeradrummeradoraasudios.wordpress.com/2009/06/15/todo-por-nada-la-gracia-soberana-de-dios-en-la-salvacion-interpretacion-y-exposicion-de-efesios-28-10-parte-n%c2%ba4/">Parte 4</a></li>
<li><a href="http://kimeradrummeradoraasudios.wordpress.com/2009/06/21/todo-por-nada-la-gracia-soberana-de-dios-en-la-salvacion-interpretacion-y-exposicion-de-efesios-28-10-parte-n%c2%ba5a/">Parte 5a</a></li>
<li><a href="http://kimeradrummeradoraasudios.wordpress.com/2009/07/09/httpkimeradrummeradoraasudios-wordpress-com20090709todo-por-nada-la-gracia-soberana-de-dios-en-la-salvacion-interpretacion-y-exposicion-de-efesios-28-10-parte-n%c2%ba5b/">Parte 5b</a></li>
<li><a href="http://kimeradrummeradoraasudios.wordpress.com/2009/08/31/todo-por-nada-la-gracia-soberana-de-dios-en-la-salvacion-interpretacion-y-exposicion-de-efesios-28-10-parte-n%c2%ba6/">Parte 6</a></li>
<li><a href="http://kimeradrummeradoraasudios.wordpress.com/2009/11/12/todo-por-nada-la-gracia-soberana-de-dios-en-la-salvacion-interpretacion-y-exposicion-de-efesios-28-10-parte-n%c2%ba7/">Parte 7</a></li>
</ul>
</div>
<p style="text-align: justify;">
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.cristianohoy.org/blog/todo-por-nada-la-gracia-soberana-de-dios-en-la-salvacion-interpretacion-y-exposicion-de-efesios-28-10-parte-n1.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Basado en la Gracia</title>
		<link>http://www.cristianohoy.org/blog/basado-en-la-gracia.html</link>
		<comments>http://www.cristianohoy.org/blog/basado-en-la-gracia.html#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 14 Feb 2010 18:30:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Cristiano Hoy</dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Iglesia de Roma]]></category>
		<category><![CDATA[RC Sproul]]></category>
		<category><![CDATA[Reforma]]></category>
		<category><![CDATA[Salvacion]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.cristianohoy.org/?p=771</guid>
		<description><![CDATA[El histórico debate entre el Protestantismo y el Catolicismo romano a menudo se enmarca en los términos de una discusión de la fe frente a las obras y / o el mérito frente a la gracia. Los reformadores magistrales expresaron su opinión sobre la justificación a través de una taquigrafía teológico de lemas en latín, y las frases que utilizaban — sola fide y sola gratia — se han afianzado profundamente en la historia protestante. Sola fide, o “sólo fe,” niega que nuestras obras contribuyan al fundamento de nuestra justificación, mientras que sola gratia, o “sólo gracia”, niega que cualquier mérito propio contribuya a nuestra justificación.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">El histórico debate entre el Protestantismo y el Catolicismo romano a menudo se enmarca en los términos de una discusión de la fe frente a las obras y / o el mérito frente a la gracia. Los reformadores magistrales expresaron su opinión sobre la justificación a través de una taquigrafía teológico de lemas en latín, y las frases que utilizaban — sola fide y sola gratia — se han afianzado profundamente en la historia protestante. Sola fide, o “sólo fe,” niega que nuestras obras contribuyan al fundamento de nuestra justificación, mientras que sola gratia, o “sólo gracia”, niega que cualquier mérito propio contribuya a nuestra justificación.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">El problema de los lemas es que, en su función de taquigrafías teológicas, pueden ser fácilmente malinterpretadas o empleadas como licencia para simplificar temas complejos excesivamente. Así, cuando la fe se distingue radicalmente de las obras, algunas distorsiones se cuelan en nuestro entendimiento con facilidad.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Cuando los reformadores insistían en que la justificación sólo era por fe, no querían decir que la fe en sí fuera otro tipo de obra más. Al procurar excluir las obras del fundamento de nuestra justificación, no querían sugerir que la fe no contribuyera en nada a la justificación.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">EL CORAZÓN DEL PROBLEMA</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Se puede decir que el núcleo del debate del siglo XVI sobre la justificación era la cuestión sobre el fundamento de la justificación. La base de la justificación es el fundamento por el que Dios declara justa a una persona. Los reformadores insistían en que según la Biblia el único fundamento posible para nuestra justificación es la justicia de Jesucristo. Esto es una referencia explícita a la justicia con la que vivió Cristo su propia vida; no se trata de la justicia de Jesucristo en nosotros sino la justicia de Jesucristo para nosotros.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Si nos plantamos de lleno ante la cuestión del fundamento de la justificación, vemos que sola fide es un lema taquigráfico no sólo para la doctrina de la justificación por la fe, sino también para la idea de que la justificación es sólo mediante Jesucristo. Dios nos declara justos ante Su presencia sólo en, a través, y por la justicia de Jesucristo.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Que la justificación es sólo por fe significa sencillamente que es por o a través de la fe de la manera en la que se nos imputa la justicia de Jesucristo a nuestra cuenta. Por tanto, la fe es la causa instrumental, o el medio, por el cual establecemos una relación con Cristo.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Roma enseña que la causa instrumental de la justificación es el sacramento del bautismo (en primer lugar) y el sacramento de la penitencia (en segundo lugar). A través del sacramento, la gracia de la justificación, o la justicia de Jesucristo, se infunde (o se vierte) en el alma del destinatario. Por lo tanto, la persona debe consentir y cooperar con esta gracia infundida hasta tal punto que la verdadera justicia sea inherente al creyente, en cuyo caso Dios declara justa a esa persona. Para que Dios justifique a una persona, primero la persona debe volverse justa.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Por consiguiente, Roma cree que para que una persona se vuelva justa necesita tres cosas: gracia, fe, y Jesucristo. Roma no enseña que el hombre se pueda salvar a sí mismo por su propio mérito sin gracia, por sus propias obras sin fe, o por sí mismo sin Jesucristo. ¿Así que por qué se armó tanto alboroto?</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Ni los debates del siglo XVI, ni las más recientes discusiones y declaraciones conjuntas entre Católicos y Protestantes han sido capaces de resolver el tema clave del debate, la cuestión del fundamento de la justificación. ¿Es la justicia imputada de Jesucristo o la justicia infundada de Jesucristo?</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">En nuestros días, muchos de los que se enfrentan a este conflicto secular simplemente se encogen de hombros y dicen, “¿Y qué?” o “¿Cuál es el problema?” Ya que ambas partes afirman que la justicia de Jesucristo es necesaria para nuestra justificación, y que igualmente necesarias son la gracia y la fe, investigar más a fondo en otras cuestiones técnicas parece una pérdida de tiempo o un ejercicio de pedante arrogancia teológica. Cada vez, más y más personas piensan que este debate es como hacer una montaña de una tempestad en una tetera.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">DOS PERSPECTIVAS</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Bien, ¿cuál es el problema? Intentaré responder a esta pregunta desde dos perspectivas, una teológica, y otra personal y existencial.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">El gran problema teológico es la esencia del Evangelio. Los problemas no van mucho más allá. La Buena Nueva es que la justicia que Dios exige a sus criaturas fue lograda para ellos por Jesucristo. La obra de Jesucristo cuenta para el creyente. El creyente está justificado en base a lo que Jesucristo hizo por él, fuera de él y aparte de él, no por lo que Jesucristo hace en él. Según Roma, una persona no está justificada hasta que o a menos que la justificación sea inherente a ella. La persona obtiene la ayuda de Jesucristo, pero Dios no calcula, transfiere o le imputa la justicia de Cristo a esa persona.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">¿Y qué significa esto personal y existencialmente? La visión de Roma infunde desesperación en mi alma. Si tengo que esperar hasta que yo estoy inherentemente justo para que Dios me declare recto, me queda una larga espera. Según Roma, si cometo un pecado mortal perderé toda la gracia que ahora mismo me justifica. Incluso si la recupero por medio del sacramento de la penitencia, todavía tengo que enfrentarme al purgatorio. Si muero con cualquier impureza en mi vida, debo ir al purgatorio para &#8220;purgar&#8221; todas las impurezas, y esto puede tardar miles y miles de años en llevarse a cabo.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Qué diferencia tan radical comparado con el Evangelio bíblico, que me garantiza que la justificación ante Dios es mía en el momento en que pongo mi confianza en Jesucristo. Porque su justicia es perfecta, no puede aumentar ni disminuir. Y si su justicia se imputa en mí, ahora poseo el fundamento total y completo de la justificación.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">La cuestión de la justicia imputada contra la justicia infundida no puede resolverse sin rechazar una u otra. Son dos opiniones sobre la justificación que se excluyen mutuamente. Si una es verdadera, la otra tiene que ser falsa. Una de estas opiniones expone el Evangelio bíblico verdadero, el otro es un Evangelio falso. Sencillamente, las dos conjuntamente no pueden ser verdad.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">De nuevo, esta cuestión no puede resolverse con una explicación que quede en término medio. Estas dos posturas incompatibles pueden ser ignoradas o minimizadas (como hacen los diálogos modernos a través de la revisión histórica), pero no pueden reconciliarse. Tampoco pueden reducirse a un mero malentendido — ambas partes son demasiado inteligentes para que esto haya ocurrido durante los últimos 400 años.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">La cuestión del mérito y la gracia en la justificación está cubierta de nubes de confusión. Roma dice que hay dos tipos de mérito para los creyentes: congruente y condigno. El mérito congruente se obtiene realizando obras de satisfacción en conexión con el sacramento de la penitencia. Estas obras no son tan meritorias como para imponerle a un juez justo la obligación de recompensarlas, pero son lo suficientemente buenas para que sean &#8220;acordes&#8221; o &#8220;congruentes&#8221; y que Dios las recompense.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">El mérito condigno es una orden superior de mérito lograda por los santos. Pero incluso este mérito, según lo define Roma, está arraigado y basado en la gracia. Es un mérito que no se podría lograr sin la ayuda de la gracia.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Los reformadores rechazaron tanto el mérito congruente como el condigno, argumentando que nuestro estado no sólo está arraigado en la gracia, sino que además es gracia en todo momento. El único mérito que cuenta para nuestra justificación es el mérito de Jesucristo. De hecho, somos salvos por obras meritorias — las de Jesucristo. Que seamos salvos gracias a que se nos imputa su mérito es la propia esencia de la gracia de la salvación.</div>
<div id="_mcePaste" style="position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow-x: hidden; overflow-y: hidden; text-align: justify;">Es esta gracia la que nunca debe ser comprometida o negociada por la iglesia. Sin ella, estaremos verdaderamente desesperanzados e indefensos para poder permanecer justos ante un Dios santo.</div>
<p style="text-align: justify;">El histórico debate entre el Protestantismo y el Catolicismo romano a menudo se enmarca en los términos de una discusión de la fe frente a las obras y / o el mérito frente a la gracia. Los reformadores magistrales expresaron su opinión sobre la justificación a través de una taquigrafía teológico de lemas en latín, y las frases que utilizaban — sola fide y sola gratia — se han afianzado profundamente en la historia protestante. Sola fide, o “sólo fe,” niega que nuestras obras contribuyan al fundamento de nuestra justificación, mientras que sola gratia, o “sólo gracia”, niega que cualquier mérito propio contribuya a nuestra justificación.</p>
<p style="text-align: justify;">El problema de los lemas es que, en su función de taquigrafías teológicas, pueden ser fácilmente malinterpretadas o empleadas como licencia para simplificar temas complejos excesivamente. Así, cuando la fe se distingue radicalmente de las obras, algunas distorsiones se cuelan en nuestro entendimiento con facilidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando los reformadores insistían en que la justificación sólo era por fe, no querían decir que la fe en sí fuera otro tipo de obra más. Al procurar excluir las obras del fundamento de nuestra justificación, no querían sugerir que la fe no contribuyera en nada a la justificación.<span id="more-771"></span></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>EL CORAZÓN DEL PROBLEMA</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Se puede decir que el núcleo del debate del siglo XVI sobre la justificación era la cuestión sobre el fundamento de la justificación. La base de la justificación es el fundamento por el que Dios declara justa a una persona. Los reformadores insistían en que según la Biblia el único fundamento posible para nuestra justificación es la justicia de Jesucristo. Esto es una referencia explícita a la justicia con la que vivió Cristo su propia vida; no se trata de la justicia de Jesucristo en nosotros sino la justicia de Jesucristo para nosotros.</p>
<p style="text-align: justify;">Si nos plantamos de lleno ante la cuestión del fundamento de la justificación, vemos que sola fide es un lema taquigráfico no sólo para la doctrina de la justificación por la fe, sino también para la idea de que la justificación es sólo mediante Jesucristo. Dios nos declara justos ante Su presencia sólo en, a través, y por la justicia de Jesucristo.</p>
<p style="text-align: justify;">Que la justificación es sólo por fe significa sencillamente que es por o a través de la fe de la manera en la que se nos imputa la justicia de Jesucristo a nuestra cuenta. Por tanto, la fe es la causa instrumental, o el medio, por el cual establecemos una relación con Cristo.</p>
<p style="text-align: justify;">Roma enseña que la causa instrumental de la justificación es el sacramento del bautismo (en primer lugar) y el sacramento de la penitencia (en segundo lugar). A través del sacramento, la gracia de la justificación, o la justicia de Jesucristo, se infunde (o se vierte) en el alma del destinatario. Por lo tanto, la persona debe consentir y cooperar con esta gracia infundida hasta tal punto que la verdadera justicia sea inherente al creyente, en cuyo caso Dios declara justa a esa persona. Para que Dios justifique a una persona, primero la persona debe volverse justa.</p>
<p style="text-align: justify;">Por consiguiente, Roma cree que para que una persona se vuelva justa necesita tres cosas: gracia, fe, y Jesucristo. Roma no enseña que el hombre se pueda salvar a sí mismo por su propio mérito sin gracia, por sus propias obras sin fe, o por sí mismo sin Jesucristo. ¿Así que por qué se armó tanto alboroto?</p>
<p style="text-align: justify;">Ni los debates del siglo XVI, ni las más recientes discusiones y declaraciones conjuntas entre Católicos y Protestantes han sido capaces de resolver el tema clave del debate, la cuestión del fundamento de la justificación. ¿Es la justicia imputada de Jesucristo o la justicia infundada de Jesucristo?</p>
<p style="text-align: justify;">En nuestros días, muchos de los que se enfrentan a este conflicto secular simplemente se encogen de hombros y dicen, “¿Y qué?” o “¿Cuál es el problema?” Ya que ambas partes afirman que la justicia de Jesucristo es necesaria para nuestra justificación, y que igualmente necesarias son la gracia y la fe, investigar más a fondo en otras cuestiones técnicas parece una pérdida de tiempo o un ejercicio de pedante arrogancia teológica. Cada vez, más y más personas piensan que este debate es como hacer una montaña de una tempestad en una tetera.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>DOS PERSPECTIVAS</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Bien, ¿cuál es el problema? Intentaré responder a esta pregunta desde dos perspectivas, una teológica, y otra personal y existencial.</p>
<p style="text-align: justify;">El gran problema teológico es la esencia del Evangelio. Los problemas no van mucho más allá. La Buena Nueva es que la justicia que Dios exige a sus criaturas fue lograda para ellos por Jesucristo. La obra de Jesucristo cuenta para el creyente. El creyente está justificado en base a lo que Jesucristo hizo por él, fuera de él y aparte de él, no por lo que Jesucristo hace en él. Según Roma, una persona no está justificada hasta que o a menos que la justificación sea inherente a ella. La persona obtiene la ayuda de Jesucristo, pero Dios no calcula, transfiere o le imputa la justicia de Cristo a esa persona.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Y qué significa esto personal y existencialmente? La visión de Roma infunde desesperación en mi alma. Si tengo que esperar hasta que yo estoy inherentemente justo para que Dios me declare recto, me queda una larga espera. Según Roma, si cometo un pecado mortal perderé toda la gracia que ahora mismo me justifica. Incluso si la recupero por medio del sacramento de la penitencia, todavía tengo que enfrentarme al purgatorio. Si muero con cualquier impureza en mi vida, debo ir al purgatorio para &#8220;purgar&#8221; todas las impurezas, y esto puede tardar miles y miles de años en llevarse a cabo.</p>
<p style="text-align: justify;">Qué diferencia tan radical comparado con el Evangelio bíblico, que me garantiza que la justificación ante Dios es mía en el momento en que pongo mi confianza en Jesucristo. Porque su justicia es perfecta, no puede aumentar ni disminuir. Y si su justicia se imputa en mí, ahora poseo el fundamento total y completo de la justificación.</p>
<p style="text-align: justify;">La cuestión de la justicia imputada contra la justicia infundida no puede resolverse sin rechazar una u otra. Son dos opiniones sobre la justificación que se excluyen mutuamente. Si una es verdadera, la otra tiene que ser falsa. Una de estas opiniones expone el Evangelio bíblico verdadero, el otro es un Evangelio falso. Sencillamente, las dos conjuntamente no pueden ser verdad.</p>
<p style="text-align: justify;">De nuevo, esta cuestión no puede resolverse con una explicación que quede en término medio. Estas dos posturas incompatibles pueden ser ignoradas o minimizadas (como hacen los diálogos modernos a través de la revisión histórica), pero no pueden reconciliarse. Tampoco pueden reducirse a un mero malentendido — ambas partes son demasiado inteligentes para que esto haya ocurrido durante los últimos 400 años.</p>
<p style="text-align: justify;">La cuestión del mérito y la gracia en la justificación está cubierta de nubes de confusión. Roma dice que hay dos tipos de mérito para los creyentes: congruente y condigno. El mérito congruente se obtiene realizando obras de satisfacción en conexión con el sacramento de la penitencia. Estas obras no son tan meritorias como para imponerle a un juez justo la obligación de recompensarlas, pero son lo suficientemente buenas para que sean &#8220;acordes&#8221; o &#8220;congruentes&#8221; y que Dios las recompense.</p>
<p style="text-align: justify;">El mérito condigno es una orden superior de mérito lograda por los santos. Pero incluso este mérito, según lo define Roma, está arraigado y basado en la gracia. Es un mérito que no se podría lograr sin la ayuda de la gracia.</p>
<p style="text-align: justify;">Los reformadores rechazaron tanto el mérito congruente como el condigno, argumentando que nuestro estado no sólo está arraigado en la gracia, sino que además es gracia en todo momento. El único mérito que cuenta para nuestra justificación es el mérito de Jesucristo. De hecho, somos salvos por obras meritorias — las de Jesucristo. Que seamos salvos gracias a que se nos imputa su mérito es la propia esencia de la gracia de la salvación.</p>
<p style="text-align: justify;">Es esta gracia la que nunca debe ser comprometida o negociada por la iglesia. Sin ella, estaremos verdaderamente desesperanzados e indefensos para poder permanecer justos ante un Dios santo.</p>
<p style="text-align: justify;">Vía: <a href="http://es.gospeltranslations.org/wiki/Basado_en_la_Gracia">http://es.gospeltranslations.org/wiki/Basado_en_la_Gracia</a></p>
<p style="text-align: justify;">
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.cristianohoy.org/blog/basado-en-la-gracia.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Solamente por Gracia</title>
		<link>http://www.cristianohoy.org/libros/solamente-por-gracia.html</link>
		<comments>http://www.cristianohoy.org/libros/solamente-por-gracia.html#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 13 Jun 2009 17:21:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Cristiano Hoy</dc:creator>
				<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Salvacion]]></category>
		<category><![CDATA[Spurgeon]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.kbithosting.com/~cristian/?p=52</guid>
		<description><![CDATA[]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://cristianohoy.wordpress.com/files/2009/06/solamente-por-gracia1.doc"><img class="aligncenter size-full wp-image-53" title="Solamente-por-Gracia" src="http://www.kbithosting.com/~cristian/wp-content/uploads/2009/06/Solamente-por-Gracia.jpg" alt="Solamente-por-Gracia" width="200" height="338" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.cristianohoy.org/libros/solamente-por-gracia.html/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

